|
|
Atenas, sin equivalencias Por Diego Huerta El equipo cordobés empezó la serie de cuartos derrotando al último campeón de la Liga en su casa por más de 30 puntos. También ganaron Boca, Peñarol y Quimsa
El goleador del equipo cordobés fue Leonardo Gutiérrez (anotó 7 triples) con 27 tantos, por el lado local Andrés Pelussi -22 puntos- fue el jugador más destacado. Leo destacó la actitud del vencedor, ya que dijo que lo jugaron “como una final”. En el Cerutti se verán las caras para el segundo juego. La cenicienta del torneo, al menos en esta segunda fase, San Martín de Corrientes no pudo hacer valer su localía y cayó por 76-61 ante Quimsa de Santiago del Estero. El partido, a pesar de las diferencias de categoría (recordemos que el equipo correntino es el único equipo del TNA que sigue con vida) fue sumamente parejo. En el medio tiempo, incluso, la ventaja era de apenas un punto a favor de la visita. Pero el ritmo de Quimsa creció en el final, y la falta de efectividad en los momentos clave terminó por dar vuelta la taba para el último subcampeón de la Liga. El cruce que mayor incertidumbre genera por su paridad inicial es el de los equipos porteños. Boca venció a Obras por un margen ajustado y si bien también puede cerrarse este viernes, será un choque interesante. 77-75 fue el resultado final que marca a las claras, al menos un cierre incierto. Pero esa fue la tónica durante todo el encuentro, incluso el equipo aurinegro estaba arriba por un punto en el medio tiempo (41-40). El goleador del juego fue Marcos Casini, escolta de Boca, con 25 puntos. En Núñez se espera otro partido intenso. Por último, Peñarol de Mar del Plata venció en el Socio Fundadores de Comodoro Rivadavia a Gimnasia por 81-64. El trámite del partido mantuvo un ritmo de paridad hasta el último cuarto. Allí los dirigidos por el DT de la Selección, Sergio Hernández, parecieron decidirse a ganar el juego. Una defensa inexpugnable (sólo 3 puntos concedieron en ese parcial) sumada a una buena rotación del balón en ofensiva fueron las claves de la victoria. Román González con 17 puntos en la zona pintada, y Lucas Picarelli con su aporte desde el banco (11 tantos) fueron importantes para los marplatenses.
|
Buen arranque de Atenas, Libertad, Boca y Peñarol Arrancó la Copa Argentina Por Diego Huerta El torneo agrupa a equipos de la Liga Nacional y el Torneo Nacional de Ascenso (TNA) y sirve como preparación final de cara a la dura temporada que se viene
Por un lado, el equipo griego, uno de los que más y mejor se reforzó (con la llegada del olímpico Leonardo Gutiérrez, el marfileño Djibril Kante, Federico Ferrini y Juan Manuel Locatelli) además de la vuelta de un hijo pródigo de la institución como Rubén Magnano –campeón olímpico- a la dirección técnica, ha sido hasta aquí uno de los mejores conjuntos. Tres victorias, dos de ellas ante Sionista de Paraná lo depositan con grandes chances de avanzar. Hoy se enfrenta a San Martín de Marcos Juárez como local, una victoria acrecentaría sus posibilidades. Otro que tuvo un inicio deseado fue Peñarol de Mar del Plata. Tres victorias en tres encuentros lo depositan en la cima de su zona, pero hoy tendrá un duro match en el derby marplatense ante Quilmes. El conjunto que deberá revalidar su buen arranque será Libertad de Sunchales, cuando esta noche se enfrente a su clásico rival, Unión de la misma ciudad. Boca, silbando bajito debido a la lesión de Juan Espil y la ida de Leo Gutierrez logró hilvanar tres victorias y se ubica también en primer lugar, está noche su rival será Gimnasia de La Plata. Por último, sorprendió la derrota del campeón vigente, Regatas Corrientes que sumó a Federico Kammerichs para esta campaña, ante La Unión de Formosa. Manu pasó por el quirófano Luego de su nueva lesión en el tobillo izquierdo durante los Juegos Olímpicos de Beijing, Emanuel Ginobili fue sometido esta semana a una operación para que no vuelva a caer en este tipo de inconvenientes. Su tiempo de inactividad se calcula en 12 semanas, por lo que se descuenta su ausencia en las primeras jornadas de la temporada 2008/2009 de la NBA. Esto provocó que los medios locales en San Antonio hayan criticado duramente la decisión del bahiense de acudir a la cita olímpica pese a la probabilidad de la lesión, evidentemente el comercial mundo de la NBA no admite la posibilidad de un poco de espíritu amateur.
|
|
Breve racconto de la historia de este grupo
Bronce para la Generación Dorada Por Diego Huerta Con la gran victoria ante Lituania por 87 a 75 del domingo último, quizás, se haya cerrado el ciclo más brillante en la historia de nuestro básquet, y porqué no, del deporte argentino
Pero volvamos a la Selección. En aquel preolímpico de 1999, que otorgaba sólo 2 plazas para Sydney, el equipo clasificó tercero y pese a quedar fuera de la máxima cita del deporte, se vieron algunos aspectos positivos, como el afianzamiento de Ginobili, Pepe Sánchez y la aparición de Luis Scola, de tan sólo 19 años. Si bien eran esbozos del gran equipo, en el Premundial de Neuquen en el 2001 fue el despegue definitivo. Había un nuevo entrenador, Rubén Magnano, multicampeón con Atenas. Fue un título holgado, y la cita en Indianápolis se acercaba. Para este momento, otro hito histórico había sucedido. En el 2000 se dio el ingreso por primera vez de jugadores nacionales a la NBA. El colorado Rubén Wolkowyski en Seattle y Pepe Sanchez en Philadelphia abrieron un mercado para los argentinos, que tiempo más tarde un bahiense sabría explotar. En Estados Unidos el equipo comenzó silbando bajito, y luego de 5 triunfos importantes dio el primer golpe. Venció en su casa al seleccionado estadounidense formado íntegramente por jugadores de la NBA. El 87-80 rompía un invicto de 54 partidos de los súper monstruos de este deporte. Pero este conjunto tenía hambre de gloria, y no se conformó con eso. Llegó a la final, en la cual se cruzó con Yugoslavia, campeón vigente. El partido estaba ganado, pero una serie de errores propios y horrores arbítrales (inolvidable lo del lituano Nikolaos Pitsilkas) dejó sin el merecido campeonato a este grupo. El segundo puesto era importante, pero la sangre en el ojo quedó. En este certamen, se dio la definitiva explosión de Manu Ginobili, quien se incorporó a San Antonio Spurs con la chapa de ser el mejor jugador de Europa. El ciclo de Magnano tenía su próximo desafío en Atenas pero la gira previa con algunas derrotas insólitas, instalaban un manto de dudas sobre el equipo. Todas ellas fueron borradas en el comienzo de una gesta brillante, quizás inigualable. El primer encuentro fue una inyección anímica, y una suerte de revancha. Es que el rival era Serbia y Montenegro, la ex Yugoslavia. El doble con tablero de Ginobili sobre la chicharra para el 83-82 final aun se festeja. El torneo avanzó y las derrotas ante Italia y España ubicaron a Argentina en el cruce de cuartos ante Grecia, el local. Una actuación inolvidable de Hermann selló el pase a semis en un partido durísimo. Otra revancha se venía, ya que el viernes 27 de agosto la Generación Dorada jugaba ante otro Dream Team; esta vez mucho más fuerte que en el 2002. Estaban Duncan, el pivote más influyente en los últimos 20 años en el básquet mundial, Alan Iverson, Lebron James y muchos grandísimos jugadores. La empresa era difícil, pero nada es imposible para este equipo. Aquí no hubo revancha, 89-81 con baile incluido por momentos y un nuevo record (que no fue quebrado aun): Argentina es el único equipo que venció 2 veces a un equipo NBA. Sólo faltaba dar el último paso, 84-69 sobre Italia con un final con Scola colgado del aro y de toda la gloria olímpica. Pero con esa volcada también se terminó el ciclo de Magnano, y las actuaciones nunca más alcanzarían ese súmmum. Pero no por eso hay que pensar que lo que vendría sería desdeñable. ¿Quién podría haber desechado allá por 1999 un cuarto puesto en un Mundial? Ni que hablar de un lugar en el podio olímpico. Con Sergio Hernández en el banco el Mundial de Japón fue el siguiente objetivo. El equipo no sólo iba a buscar el título, sino algo más difícil: mantenerse en la elite del básquet mundial. Eso fue logrado con creces, y estuvo a muy poco de poder alcanzar otra final. Si el último tiro en las semis ante España lanzado por Nocioni hubiese entrado probablemente el título de campeón del mundo hubiese sido para Argentina. Pero no ocurrió y el equipo finalizó en cuarta ubicación. Poco a poco los nombres de Wolkowyski, Pepe Sánchez, Gabriel Fernández y Walter Hermann fueron formando parte del pasado. Además, Ginobili, Oberto y Nocioni no disputaron el preolímpico de Las Vegas en el 2007. Pero apareció Luis Scola y la clasificación fue realidad. Lo del jugador de Houston fue magnifico, y si no ocupa un lugar más alto en la consideración general es por la existencia de Ginobili. Este es un elemento a tener en cuenta cuando hablamos de la Generación Dorada. Y es que precisamente es una Generación de grandísimos deportistas. Sconochini, Montecchia, Sanchez, Oberto, Nocioni, Herrmann, Delfino, Wolkowyski, Scola no han sido simples acompañantes de Ginobili, la figura no tan excluyente. Por el contrario en distintos momentos han tomado preponderancia, dando cuenta de lo que es este equipo. Precisamente eso, un equipo. Mucho sacrificio, garra, compañerismo y solidaridad. Porque conmueve ver a un grupo de personas que ante la adversidad dejan todo lo que tienen. Porque esa medalla de bronce, con clase de básquet incluida a Lituania tiene otro matiz si vemos a Nocioni. El Chapu con una tendinitis incluida es capaz de meterle una tapa para los anales a Kobe Bryant como así también puede tirarse al suelo para robar un balón con una ventaja a su favor de 22 puntos. Este equipo es la dignidad deportiva hecha grupo. Porque Ginobili le da la espalda a la jugosa oferta de 20 millones de dólares por dos años más de contrato con tal de defender el título de campeón olímpico. Además, con todos sus títulos a cuestas, derrama lagrimas por no poder participar de la última batalla ante el equipo lituano. Pero no importa que el líder no esté porque surgen las bases de este edificio, y Scola la rompe pero también aparecen Leo Gutiérrez o el pequeño Paolo Quinteros para castigar a distancia.
En 8 años esta camada se ha afianzado como el mejor equipo del mundo si tomamos el ranking FIBA. Nunca bajó de un cuarto puesto y obtuvo el máximo logro al que se puede aspirar en este deporte: la presea dorada de un Juego Olímpico. Además bajó a tierra a los extraterrestres jugadores de la NBA, incluso en dos ocasiones. Por si fuese poco, Oberto y Ginobili han sido en más de una ocasión campeones de la NBA, y los títulos de jugadores argentinos en Europa no paran de multiplicarse. Argentina es sinónimo de preocupación para sus rivales de turno, incluso para los soberbios norteamericanos. No existe más aquello de “El número 5 hizo lo que quiso” que dijo Baron Davis en alusión al hasta ahí ignoto Ginobili, luego de la primera épica victoria. Así como el Dream Team de Barcelona ´92 marcó un antes y un después para el basquetbol mundial, este equipo desde otro ángulo, también lo hizo. Hay quien pueda creer que esto es exagerado, y hasta fuera de lugar ¿Cómo en el país del fútbol el mejor equipo fue uno de básquet? Pero seguramente la huella de la Generación Dorada comenzará a valorarse a medida que pase el tiempo. De todas formas, como dijo el Chapu Nocioni, espíritu del equipo, esperemos que el último choque ante Lituania no haya sido el final de este grupo fantástico. |
Estados Unidos 101- Argentina 81 Argentina dejó todo y un poco más pero no alcanzo para el milagro Por Diego Huerta
El equipo de Hernández jugará por el bronce ante Lituania el domingo a la 1 AM. Ginobili se lesionó y está en duda. El otro finalista en estos Juegos Olímpicos será España Se terminó el sueño de repetir el título de campeón olímpico para el seleccionado nacional. Pero la derrota por 101 a 81 se dio de la única manera que se podía dar: dejando todo en la cancha. Porque a priori se sabía de lo difícil de la empresa, Estados Unidos venía arrasando a cada uno de sus rivales (ante España, último campeón del mundo, venció por 37 puntos), pero a la vez se sabía de la garra y el tesón de este grupo, la mejor camada de deportistas en la historia de un deporte en la Argentina. Es por eso que a pesar de un comienzo para el olvido, la imagen final fue decorosa y emocionante.
Se vendrá el partido por el bronce ahora ante Lituania (equipo que lo venció en Orense en la gira previa y por 79-75 en la primera jornada) quien cayó en un gran partido con España por 91-86. La duda es saber si podrá jugar el mejor jugador de este equipo y de toda la historia del básquet nacional, Manu Ginobili. Sería una baja sensible, pero también quedó claro hoy que no hay una dependencia total del juego del escolta de San Antonio Spurs. De todas formas, aun si cayese ante el equipo báltico, este grupo ya quedó en la historia. Subcampeonato en el Mundial de Indianápolis, medalla dorada en Atenas cuarto puesto en el mundial en Japón en 2006. Es la cuarta ocasión consecutiva en que este equipo al menos alcanza las semifinales. Junto con el equipo femenino de Hockey, Las Leonas, son la elite del deporte nacional. Motivo de orgullo y ejemplo. |
Beijing 2008 Una victoria que ilusiona, y mucho Por Diego Huerta La selección argentina de básquet logró un resonante triunfo ante Croacia por 77-53. De esta forma se acrecientan sus chances de evitar en cuartos a España o a Estados Unidos. Gran actuación de Andrés Nocioni
Con esta victoria, luego de la derrota sobre el final ante Lituania y el triunfo ante Australia el equipo del Oveja Hernández se acomoda en el segundo lugar del grupo. Con una combinación favorable de resultados podría llegar a la primera ubicación; de todas formas lo primordial es quedar entre los dos primeros lugares para evitar a Estados Unidos o España en cuartos de final, dos candidatos al oro. De todas formas, este triunfo invita a soñar por el nivel mostrado. Argentina fue un equipo sólido, y en ningún momento tuvo fisuras. Ahora se vienen Rusia e Irán para concluir la primera fase. De cara a lo que se viene habrá que esperar un poco más de aporte desde el banco, pero hay que resaltar una mejoría en la conducción de Pablo Prigioni y que Fabricio Oberto está dejando de ser ese jugador de rol que es en San Antonio Spurs, para retomar la preponderancia que siempre tuvo a nivel FIBA. Las chances se acrecientan, pero como decía un famoso técnico del fútbol argentino hay que ir “paso a paso” |
|
La generación dorada va por más gloria Por Diego Huerta En un torneo a priori sumamente parejo, el conjunto nacional deberá batallar muy duro por un lugar en el podio. España y, sobre todo, Estados Unidos aparecen como los máximos rivales en la senda de las medallas Siempre fue un foco de atención, y más aun desde la inclusión de los jugadores NBA en Barcelona ´92, pero el básquet olímpico promete ser histórico en este 2008. Y es que quizás se trate del certamen más competitivo, sólo con ver los grupos y los equipos participantes se vislumbra un desarrollo vibrante. 12 conjuntos buscarán colgarse la medalla dorada, esa que fue monopolio de los estadounidenses hasta la epopeya soviética de Munich en 1972. La misma que se colgó el único Dream Team que existió, el de Michael Jordan, Larry Bird, Erwin “Magic” Johnson y Scottie Pippen entre otros. Y también la que obtuvo la generación dorada del básquet nacional, la que lograron Emanuel Ginobili y compañía y que todavía le da el título de campeón olímpico.
Se divide en dos grupos el certamen. En el grupo A estarán: Argentina, Lituania, Croacia, Rusia, Irán y Australia. En el B participarán: España (último campeón mundial), Estados Unidos, Alemania, Grecia, Angola, China y Angola. A cuartos de final accederán los primeros cuatro de cada zona. Dadas las especulaciones, ya se habla de unos cruces muy interesantes para esa instancia. Si bien no dejan de ser posibilidades, es difícil pensar que Irán o Angola logren avanzar, y tal vez China o Australia deberían romper la lógica para quedar entre los 8 cuartofinalistas. Pero más allá de ese hipotético cruce, de antemano se habla de tres grandes candidatos para la medalla dorada: Estados Unidos, España y Argentina. El equipo norteamericano es sin dudas aquel que tiene la plantilla más rica en cuanto a individualidades. Con figuras de la talla de Lebrun James, Jason Kidd y Kobe Bryant (quien intenta lavar su imagen luego de haber sufrido una acusación de violación) el NBA Team aparece como un cuco. Pero luego de los mundiales de Indianapolis del 2002 y Japón 2006, y los Juegos de Atenas del 2004 el rotulo de invencibles desapareció. Es verdad que eran equipos un tanto más débiles, pero las distancias entre Estados Unidos y el resto han ido siendo acortadas. Muchos aspectos colaboraron con eso, pero el principal fue la llegada masiva de jugadores FIBA a la liga más fuerte del mundo. Manu, Dirk Nowitzki, Pau Gasol son sólo algunos ejemplos y que son figuras en sus respectivas selecciones. Otro elemento que juega en contra de los máximos candidatos es el cambio de reglamento entre la NBA y el básquet de los juegos olímpicos, aunque es sólo un punto y este equipo está entrenando con estas reglas desde hace dos años. El actual campeón del mundo es España. Y si bien se basa en el juego en la pintura de la figura de los Lakers, Gasol, es un equipo plagado de talento. Tanto en el perímetro con Juan Carlos “La Bomba” Navarro y José Manuel Calderón como en la llave. El hecho que le juega en contra a los ibéricos es la ida del mentor de este grupo José Vicente “Pepu” Hernández. Pero de todas formas la preparación previa fue muy buena con victorias sobre Argentina y Lituania. El equipo dirigido por Sergio “Oveja” Hernández es candidato por nombres e historia de grupo, no tanto por el momento de conjunto. Algunos supuestos conflictos con el entrenador tampoco ayudaron, pero teniendo a Ginobili, Andrés Nocioni y Luis Scola en el equipo, las chances existen. El trofeo Diamond Ball obtenido la semana pasada fue un aliciente pese a que continuaron los altibajos durante los partidos. Sin embargo, hubo pasajes alentadores. La ausencia de Juan Ignacio “Pepe” Sánchez en la base (con la suplencia no del todo efectiva de Pablo Prigioni) el corto nivel de recambio en el banco y las lesiones que minaron la preparación pueden ser problemas que se susciten a lo largo de las dos semanas de competencia. Sin embargo, existen algunos otros equipos capaces de dar la sorpresa: Lituania y Grecia. El equipo de Europa Oriental tiene a Sarunas Jasikevicius como máxima esperanza (además abanderado de su delegación, al igual que Ginobili, Nowitzki, Yao Ming –ídolo local- y Andrei Kirilenko) y es un conjunto duro, que ya demostró su valía ante el equipo argentino. Los helénicos por su parte son los subcampeones mundiales y buscan sorprender como lo hicieron ante los estadounidenses en Japón en 2006. Su defensa es la base de un trabajo mancomunado que apunta a secar el tanteador y hacer un juego de pocas posesiones. Falta muy poco para que empiece la acción (el partido inaugural será el domingo 10 entre Rusia e Irán) y porqué no, las sorpresas. En caso argentino, es muy probable que se cierre un ciclo muy exitoso comenzado en el premundial de Neuquén en 2001. Los estadounidenses buscarán revancha luego de los últimos traspiés y España buscará reafirmarse como el mejor conjunto sobre la tierra. En sólo dos semanas estarán las respuestas a tantos interrogantes, lo que queda claro es que será sumamente apasionante. Que comience el juego. |
25/Julio. Lituania 94-Argentina 75 ¿Será para preocuparse? Por Diego Huerta El equipo de Hernández comenzó su etapa final de preparación a dos semanas del inicio de los Juegos Olímpicos con dos derrotas que generan más incertidumbre que certezas
Era muy claro cual sería el vencedor, por lo que restaba ver si el equipo argentino podía ensayar alguna reacción. El comienzo no fue el mejor, pues Lituania alcanzó la máxima diferencia de todo el encuentro: 61-28. Allí se dio un quiebre, y poco a poco (ayudado por una merma en el rendimiento lituano) las ventajas disminuyeron. Es importante destacar, que en este partido fue la primera oportunidad en la que el DT pudo contar con todo el plantel. Fabricio Oberto, de pobre actuación, no actuaba desde el 9 de Julio. Lo propio ocurría con el nuevo jugador de Atenas de Córdoba, Leonardo Gutiérrez. La rotación en el último parcial trajo un soplo de aire fresco, en especial gracias al aporte de Paolo Quinteros (13 puntos). El escolta entrerriano revolucionó el anquilosado andamiaje ofensivo de Argentina. Con sus salidas por detrás de las cortinas de Román González o de Scola desestructuró la durísima defensa europea y aportó una buena cantidad de puntos. De la mano del ex Boca, el equipo nacional llegó a quedar a 12 puntos con 5 minutos por jugarse. Pero no pudo ser la remontada histórica. Sí ayudó a dejar una imagen mejor, importante si se tiene en cuenta que el debut en Beijing es ante este mismo rival. Quedan numerosos aspectos por corregir, no sólo cuestiones táctico/técnicas (transiciones defensivas, cerco reboteador, circulación de balón) sino también cuestiones físicas. Tal vez la preparación de uno y otro se encuentre en momentos distintos, pero existió una clara ventaja lituana en ese aspecto. Lo positivo, sin dudas, es que muchos que no venían jugando (Ginobili, Carlos Delfino, Oberto) siguen sumando minutos, y quedan dos largas semanas como para que el nivel suba. En definitiva, tomando experiencias anteriores, los partidos previos no suelen tener peso a la hora de la verdad. En el 2004, en la víspera de lo que derivó en la mayor gesta de la historia del deporte nacional (al menos en cuanto a especialidades grupales), el equipo de Rubén Magnano por ese entonces, cayó ante México, una selección de tercer orden mundial. Por eso mismo, no hay que dejarse guiar solamente por los números; pero sí saber que si el objetivo es pelear por algún lugar en el podio, habrá que pulir muchos detalles en esta recta final de la preparación. Material hay, será cuestión de hacer lo indicado para potenciarlo. |
26/05/2008.Lanzamiento oficial del Campeonato Argentino Juvenil de Básquetbol Por Sol Medina
|